Integración Cerebral

LOS TRES CEREBROS

El cerebro humano consta de tres formaciones o cerebros independientes. A esta estructura se le ha venido llamando el Cerebro Triuno y también los Tres Cerebros. Cada uno de estos cerebros ejerce unas funciones determinadas y cada uno de ellos posee su propia inteligencia, su propia subjetividad individual, su propio sentido del tiempo y el espacio y su propia memoria.

Para la salud psicológica, los tres cerebros han de funcionar de forma óptima y de un modo integrado y coordinado.
Todas las problemáticas psicoemocionales existentes pueden entenderse en términos de desintegración o desequilibrio de esta triada cerebral. Las Técnicas de Integración Cerebral o de Neuropsicología aplicada, están diseñadas para reintegrar y coordinar las estructuras cerebrales, y todas ellas consiguen resultados asombrosos.

Tanto la Psicoterapia Holística como la Psicoterapia Corporal trabajan la Integración Cerebral, sin embargo, utilizo además Técnicas de Integración Cerebral (TIC) específicas para este fin: SHEC (Sincronización de Hemisferios Cerebrales), Brain Gym (Gimnasia Cerebral), PSHYCH-K (La Llave de la Psique) y una herramienta de Psicología Energética que también toma elementos de las TIC: EFT (Emotional Freedom Technique). Puedes encontrar más información de cada una de ellas en las pestañas correspondientes.

EL CEREBRO INTEGRADO

Las tres estructuras que conforman el Cerebro Triuno son el Neocórtex, el Cerebro Límbico y el Cerebro Reptil.

Neocórtex: Yo Pienso

El Neocórtex o Cerebro Superior está formado por los dos Hemisferios Cerebrales. Constituye la capa evolutiva más reciente de nuestro cerebro y es exclusivamente humana, El Neocórtex es la función "Yo Pienso", la dimensión cognitiva consciente. Pese a su importancia, este es tan sólo un nivel, entre otros, que conforman la conciencia humana.

El "yo pienso" es el nivel que permite que la persona integre la solución a un nivel consciente, pero no puede activarse apropiadamente hasta que la persona resuelve antes (o en paralelo) otros niveles. Este cerebro es el que nos permite crear nuestra vida de un modo consciente, nos permite "ir hacia delante". Sin embargo, no podemos ir hacia delante si el resto del sistema no nos lo permite. No podemos crear nuestras vidas en el presente si todavía seguimos reaccionando por el pasado.


Estás trabajando a nivel de Neocórtex si has pronunciando estas frases:


-"Sí, si la teoría me la sé...".
-"Entiendo lo que me pasa, pero no cambio".

Esto sucede porque no has trabajado los otros dos cerebros, tan importantes y necesarios como el Neocórtex.

Cerebro Límbico: Yo Siento

El Cerebro o Sistema Límbico (Cerebro Medio) es un conjunto de estructuras cerebrales comunes a los seres humanos y a los mamíferos.  Simplificando, el Cerebro Límbico se encarga de regular las emociones y todas las capacidades relacionadas con las relaciones (empatía, conductas de apego) y también guarda la memoria emocional del pasado. Por tanto, con el cerebro límbico estamos poniendo ya un pie en el inconsciente.

Hace ya muchos años que las emociones se tienen en cuenta en los procesos terapéuticos, lo cual es un avance. Sin embargo, aún en la actualidad, muchas corrientes se limitan a enseñar una gestión consciente de  las emociones (aquellas con las que la persona conecta de un modo habitual, nivel del neocórtex) ignorando la corriente emocional inconsciente, que es la que en gran medida causa la problemática.

La problemática emocional inconsciente es el núcleo de la problemática terapéutica. Integrar las emociones del Cerebro Límbico es fundamental ya que son estas las que no nos permiten "ir hacia delante" en nuestra vida. Sin la integración de este cerebro, el Neocórtex no puede realizar su trabajo.

Cerebro Reptiliano: Yo Actúo

Por último, el Cerebro Reptiliano es el responsable de la acción automática, dispara los patrones de respuesta al ambiente y su función es la supervivencia. Es el encargado también de la acción involuntaria del Sistema Nervioso Autónomo (respiración, ritmo cardiaco, función visceral y reacciones musculares profundas). Se le conoce como el cerebro evolutivamente más primitivo, y su nombre procede de que lo compartimos con las especies reptiles.

Este cerebro dispara sus reacciones en función de cómo interpreta las señales del entorno. No siente, como el Cerebro Límbico y tampoco reflexiona, como el Neocórtex; es el responsable de la reacción inmediata. La importancia de equilibrar este cerebro viene dada porque en última instancia es el que dispara las reacciones, actitudes y comportamientos recurrentes y repetitivos, muchas veces no adecuados a los estímulos presentes en el entorno, ya que aloja patrones de respuesta arcaicos, aprendidos de situaciones pasadas y que si no se actualizan, seguirán dominando el patrón de actuación de la persona.

La importancia de la Integración Cerebral


El Cerebro Integrado es aquel que piensa, siente y actúa de un modo coherente. Lo habitual es que encontremos contradicciones en nuestra forma de pensar, de sentir y de actuar, lo cual es resultado de un desequilibrio entre los tres cerebros.

Por otro lado, el Cerebro Integrado es aquel que ha desarrollado por igual y de modo armónico las tres estructuras. Las personas pueden dividirse en función de cómo han integrado y utilizan cada uno de los tres cerebros. Por ejemplo, podemos encontrar personas excesivamente emocionales que tienen dificultades para reflexionar de un modo consciente las cosas para actuar de manera eficiente. En este caso, estamos ante un desequilibrio en el Cerebro Límbico. Este cerebro está digamos "disparado" y necesita equilibrarse, así como potenciar el Neocórtex y el Cerebro Reptiliano.


Otra variante es la persona que utiliza en exceso el Neocórtex. El resultado es un carácter y personalidad excesivamente mental, que siente poco y tampoco actúa. Se trata de personas que viven "arriba", en un mundo etéreo particular lejos de la acción y de la emoción. Al igual que en el anterior caso, estamos ante un desequilibrio, esta vez del Neocórtex, el cual habría que equilibrar al mismo tiempo que se potencia el Cerebro Límbico y el Reptiliano.

El desequilibrio del Cerebro Reptil podemos apreciarlo en personas que tienden a reaccionar y a actuar impulsivamente, sin sentir y pensar antes. En este caso, es el cerebro Reptiliano el que se dispara. Por tanto, haría falta su equilibrio, así como la potenciación del Límbico y el Neocórtex.

Todos sufrimos algún grado de desequilibrio entre nuestros tres cerebros. Lo ideal es que esta triada funcione lo más equilibrada posible, lo que sería sinónimo de plena salud psíquica. Es decir, sería sinónimo de salud mental, emocional y corporal.

En qué pueden ayudarte las Técnicas de Integración Cerebral

-Estrés, ansiedad y depresión.
-Patrones emocionales negativos.
-Miedos, pánico, aversiones y fobias.
-Adicciones, comportamientos compulsivos y obsesivos.
-Dolor físico y trastornos psicosomáticos.
-Superación de cualquier evento traumático sucedido durante la infancia u otro momento de la vida.
-Superación de situaciones inesperadas traumáticas: bancarrotas, despidos, mudanzas, hospitalizaciones, muertes, separaciones.
-Facilitar el avance e integración de cualquier proceso de cambio, toma de decisiones y consecución de objetivos.
-Mejora de las funciones y el rendimiento cerebral, a nivel lógico-matemático, lingüístico, creativo, laboral y deportivo.
-Mejora la capacidad organizativa, de aprendizaje, la atención y la concentración.
-Mejora de la capacidad de acción en situaciones difíciles y estresantes.
-Liberar y cambiar las creencias negativas absorbidas durante tu infancia, o instauradas a nivel social y familiar.
-Cualquier dificultad a nivel interpersonal (timidez, falta de asertividad, celos, dependencias, habilidades sociales en general).

 

 

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